Luego de la realización de la cumbre en Bruselas, el primer ministro italiano, Mario Monti, ha lamentado la decisión de Reino Unido de no querer sumarse a la última propuesta para profundizar la integración europea y ha asegurado que es el propio Gobierno británico el que está renunciando a tener “más influencia”.
“El primer ministro británico, David Cameron, exigía garantías para la City y protección para el país ante cualquier eventual regulación financiera en Europa. Esto pareció inaceptable para muchos dirigentes europeos, yo mismo incluido”, ha explicado Monti en una entrevista concedida a la cadena Euronews.
Monti ejerció de mediador entre Reino Unido y el resto de los países europeos en la negociación de un posible acuerdo. En concreto, Monti ha indicado que propuso que Cameron pidiera a los países de la eurozona “gestos para avanzar y no retroceder”.
“Por ejemplo, plantear y trabajar por el desarrollo más rápido del proyecto de la agenda digital para el mercado único, pero David Cameron estaba solo interesado en las garantías para proteger a Reino Unido y no en avanzar paso a paso y por eso fracasó la negociación”, ha indicado.
“Si Reino Unido estuviera en el corazón de la eurozona con Francia, Alemania e Italia o, incluso sin el euro, si Reino Unido no se hubiese excluido con desdén, Reino Unido contaría para más, tendría más influencia”, ha afirmado el premier italiano.
En cualquier caso, Monti ha manifestado su optimismo por el acuerdo alcanzado. “Creo y espero que este acuerdo salvará al euro. Pronto lo veremos. Este acuerdo es importante en la medida que impone una disciplina presupuestaria a los Estados.
La cumbre también ha permitido sumar fondos para ayudar a los países y evitar así el contagio”, ha apuntado.
Alemania aún no determina cuánto aportará al FMI para afrontar la crisis
Por su parte, Alemania aún no determina el monto de su contribución al paquete planificado de créditos de Europa al Fondo Monetario Internacional, el cual ha sido ideado para fortalecer el poder del fondo, pero lo decidirá durante la próxima semana.
“Las negociaciones entre el Bundesbank y el Gobierno están en marcha. Todavía no se han determinado cifras concretas de la contribución”, dijo a Reuters un portavoz del banco central alemán.
Los diferentes líderes de la UE acordaron durante una cumbre en Bruselas que los Estados de la zona euro y otras naciones deberían entregar al FMI hasta 200.000 millones de euros (270.000 millones de dólares) en créditos bilaterales con el fin de ayudarlo a enfrentar la crisis.
Según el diario el Economista, algunas fuentes dijeron que la próxima semana se tomará una decisión sobre el tamaño de la contribución. Según el Banco Central Europeo, Alemania pagaría un 27% o sólo poco más de 40.000 millones de euros.
Pero dicha cifra podría ser más alta si Grecia, Portugal e Irlanda, que están recibiendo ayuda de la zona euro, no llegan a contribuir con los créditos.
Por otra parte, Dinamarca, que no pertenece al bloque del euro, ya dijo que entregaría 40.000 millones de coronas, casi 5.400 millones de euros.
Por una vez más los líderes de los países europeos se han reunido el día de ayer en Bruselas con la finalidad de encontrar una solución definitiva a la crisis. Todas las esperanzas están puestas en salvaguardar el euro, cuestión apoyada por casi todos los líderes políticos.
Sin embargo, no sucede lo mismo dentro del seno de la Eurozona entre Francia y Alemania, así como tanbién entre otros países del euro y Gran Bretaña, así lo informó el diario español El País.
“Las distintas opciones de reforma del Tratado para fortalecer la disciplina fiscal con vistas a facilitar un mayor protagonismo del Banco Central Europeo (BCE) en el mercado de deuda estaban anoche en el aire.
Las posibilidades de ampliar la capacidad de acción del fondo de rescate, el Mecanismo Europeo de Estabilidad, también se atascaron por las discrepancias surgidas entre París y Berlín, el núcleo duro en el que se apalanca la reforma”, indicó el periódico español.
La propuesta realizada por Francia y Alemania, encabezada por sus líderes políticos Nicolás Sarkozy y Ángela Merkel ha sido cuestionada por otros líderes del Partido Popular Europeo. Los políticos por su parte resaltaron la carencia de alternativas o propuestas para salir de la situación actual, siendo urgente tomar medidad para revertirla.
El presidente francés afirmó en la sesión de clausura del congreso del PPE en Marsella que “Europa se enfrenta a una situación extremadamente peligrosa”, que “el riesgo de explosión de la Eurozona nunca ha sido tan grande” y que si hoy no hay acuerdo en el Consejo Europeo de Bruselas “no habrá una segunda oportunidad”.
Sarkozy, quien estableció un diagnóstico de los “graves errores” cometidos en la concepción de la región, señaló que “las conclusiones son simples: más solidaridad y más disciplina de la Eurozona” y todo eso hay que decidirlo “enseguida” para que sea eficaz. En resumen, “tenemos unas semanas para decidir, porque el tiempo trabaja contra nosotros”.
Merkel, por su parte, instó a los otros países de la UE a dejar de apoyar “egoísmos nacionales”, defendió el trabajo conjunto de Alemania y Francia para encontrar soluciones, pero recalcando que luego son todos los miembros los que tienen que actuar de manera coordinada para dejar atrás la crisis.
Merkel por su parte sostuvo que “Europa no puede pararse”, hizo un llamamiento a “vencer el terror de la construcción europea” y al trabajo conjunto no sólo del Consejo Europeo, sino también de la Comisión, del Parlamento Europeo y de otras instituciones comunitarias.
Reino Unido se queda afuera del nuevo tratado
En relación al tratado, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha anunciado hoy que al menos 23 países de la UE formarán parte del tratado intergubernamental para reforzar el euro, con la excepción de Reino Unido y Hungría, que no están interesados, y Suecia y República Checa, que deberán consultar antes a sus parlamentos.
La UE por su parte aportará 200.000 millones al FMI para reforzar sus recursos.
El objetivo inicial de los jefes de Gobierno y de Estado era intentar una reforma del Tratado con todos los países miembros de la Unión Europea, pero no ha sido posible lograr un acuerdo para ello, según indicaron fuentes diplomáticas. “Preferíamos un tratado a 27, pero no ha sido posible por la posición de nuestros amigos ingleses”, ha dicho Sarkozy en rueda de prensa informado por el diario El Economista.
Nuevamente, la cumbre es testigo de divisiones europeas, quedando en este caso a Gran Bretaña, Suecia, Hungría y República Checa fuera del proyecto de reforma regional.
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, como ya bien lo habíamos informado anteriormente, había dado a conocer que no dudaría en vetar un cambio al tratado si el mismo no protegía los intereses de los ciudadanos de su país. “Si no podemos obtener salvaguardas, es mejor quedarse afuera”, afirmó el premier conservador británico, para quien el encuentro ha estado marcado “por grandes desacuerdos”.
Lo que quería el primer ministro británico era la exoneración de ciertas reglas sobre los servicios financieros, pero, a juicio de Sarkozy, “cierta parte de los problemas” que afrontan las finanzas europeas vienen precisamente de la desregulación de los servicios financieros. “Si aceptamos la derogación para el Reino Unido, estaremos cuestionando una gran parte del trabajo para la regulación de servicios financieros”, ha aclarado.
La cumbra ha comenzado el día de hoy y seguirá hasta el día de mañana en Bruselas, realizada entre los mandatarios de los diferentes países involucrados a fin de intentar darle una salida definitiva a la crisis de la deuda que padecen dichos países hoy día.
Sarkozy y Merkel son los líderes del encuentro y buscar unir diferentes posiciones. Es un momento crucial tanto para salvar al euro como también para el sostenimiento de la Unión Europea, cuando se cumplen veinte años de la firma del Tratado de Maastrich.
En ese momento, los sueños de dar vida a una Europa con personalidad propia, por encima de las patrias que la integraban y que hoy son 27 países, de los cuales 17 integran la Eurozona, con el euro como moneda única.
Dichos sueños de Maastrich están naufragando en la realidad de una crisis global que repercute sobre todo a las naciones de la Eurozona, abrumadas por de crisis de las deudas en títulos públicos y la fragilidad del sistema bancario, que está en peligro de sufrir una pérdida total de liquidez que llevaría a corridas de los clientes bancarios, y otros desastres que hasta hace poco parecían imposibles o muy difíciles que puedan ocurrir.
La realidad se sintetiza en la reunión cumbre de Bruselas, que tratará asuntos de importancia impostergable, en un ambiente donde predomina el pesimismo que expresó la primera ministra alemana, Angela Merkel.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, clamó hoy a los gobernantes para que hagan “todo lo posible para garantizar la irreversibilidad del euro”.
Barroso dijo que “queremos una mayor convergencia, mayor disciplina fiscal, porque hay un problema de confianza y credibilidad”, así lo expresó el Clarín en su diario.
Por otra parte, los países de Francia y Alemania coinciden en que la cumbre debe poner en marcha la firma de nuevos Tratados.
Así como Gran Bretaña, que no está en el euro, pone condiciones en beneficio exclusivo de los intereses británicos , por su parte Merkel y Sarkozy planean que los nuevos tratados sean circunscriptos a los 17 países de la Eurozona.
Llegado el caso de que se invirta demasiado tiempo en esto, proponen como alternativa firmar acuerdos bilaterales y crear una Eurozona formada por aquellos países con mejores situaciones económicas, de maneta tal que dichos países se comprometan a terminar de una vez por todas con la crisis actual.
Con este nuevo esquema común se llegaría a converger entre dichos países en los temas relacionados al trabajo, además de implantar una tasa sobre las transacciones financieras.
Por otra parte, Francia y los otros países están enfrentados con la negativa alemana a aceptar que el Banco Central Europeo emita euros y a la creación de los eurobonos, siendo un producto financiero donde todos deben pagar las deudas de los que deben.
Tambien el día de hoy fue importante el anuncio de Mario Dragui, quien preside el Banco Central Europeo, dando una baja de sus tasas de interés al 1%, debe dar oxígeno a los bancos asfixiados por la falta de liquidez, dando préstamos y bajando las tasas de interés, para así de este modo poder evitar un colapso crediticio en Europa.
¿Será esta finalmente la oportunidad para que la Unión Europea pueda tener la oportunidad de solucionar la crisis de una vez por todas?
Así lo ha dado a conocer, en base a una información adelantada por el Financial Times, el cual señala que la Cumbre Europea que se llevará adelante el día 8 y 9 de diciembre del corriente año, podría debatir la posibilidad crear dos fondos de rescate independientes con mayor apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
De este tema han conversado Schäuble y Geithner recientemente, dándole cierto optimismo a la Cumbre de la UE y en el que el FMI tendrá un papel sumamente destacado en dicho acontecimiento.
La cumbre de la UE que comenzará el día de mañana “servirá para recuperar la confianza en los mercados y abrirá el camino para la estabilización de euro”, así lo señaló Schäuble.
Por su parte, Geithner afirmó que “Los progresos observados en Europa son “esperanzadores”, tras su reunión con Schäuble.
Los políticos mencionados estuvieron de acuerdo a su vez en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) deberá jugar un importante papel en la resolución de la crisis.
Geithner por su parte ha destacado la gran importancia, para su país y para el mundo, del éxito de las propuestas formuladas por Francia y por Alemania para reforzar Europa.
El secretario de Estado de los Estados Unidos advirtió por su parte que “aún se necesitará tiempo” para poder dar una solución a esta situación, pero a su vez insistió en las buenas expectativas a futuro de acuerdo a la evolución positiva observada en las últimas semanas, en los países de Italia, España y Grecia.
En este momento lo más importante es que los gobiernos y los bancos centrales trabajen conjuntamente en la solución de la crisis.
Actualmente todas las miradas están dirigidas a Europa, dijo Geithner, pero “nosotros también tenemos mucho trabajo por hacer para lograr avances”.
Schäuble aseguró que en la cumbre anteriormente mencionada se tomarán las decisiones necesarias para recuperar la confianza de los mercados. “Los países europeos están decididos a hacer lo que es preciso”.
Por su parte, Merkel afirmó que la cumbre de la Unión Europea sentará las bases de la reforma de la eurozona con lo que se hará una aportación para recuperar la confianza de los mercados.
La canciller alemana reiteró que si bien el camino será largo, el mismo ya ha quedado marcado tras su acuerdo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
En función de la tarea de los altos funcionarios europeos que trabajan en el plan, las negociaciones que en estos momentos tienen lugar en Bruselas apuntan a que se estaría considerando permitir que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que en la actualidad está valorado en 440.000 millones de euros, continuará funcionando cuando a mediados de 2012 entre en vigor el nuevo Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), valorado en 500.000 millones de euros.
Esta medida llevará a duplicar el potencial rescate financiero de la Eurozona.
Los seguidores de esta propuesta sostienen que permitir que el mecanismo de estabilidad funcione junto al actual fondo de rescate podría fortalecer la defensa financiera de Europa, ya que se utilizarían también los fondos que la zona euro le otorgará al FMI para ayudar a todos aquellos países que puedan llegar a necesitarlo.
El Gobierno griego de unidad nacional liderado por Lucas Papademos ha afrontado su primera huelga general en protesta por las políticas de austeridad para sanear la endeudada economía.
Los principales sindicatos del país -la Confederación General de Trabajadores (GSEE), presente en el sector privado, y la Confederación de Asociaciones de Funcionarios (ADEDY)-, que en total representan a unos dos millones de afiliados, protestan por la reducción de los salarios y las pensiones, los despidos masivos de funcionarios mediante su pase a la reserva, el aumento de los impuestos indirectos y el desempleo.
En la huelga, que ha sido la séptima en lo que va de año, dejaron de funcionar todos los servicios de la administración pública y municipal, incluídas las empresas de electricidad y comunicaciones, mientras que los hospitales trabajaron sólo en casos de urgencias.
Las escuelas y universidades, así como los tribunales, también se unieron al paro de 24 horas. En el caso del transporte, los ferrocarriles, los transbordadores de pasajeros y la marina mercante pararon durante todo el día.
El FMI considera primordial el acuerdo Grecia-Bancos
El Fondo Monetario Internacional (FMI) condiciona una salida de la crisis griega al éxito del acuerdo que Grecia está negociando con los acreedores privadospara reducir en un 50% la deuda pública del país en manos de estos, según el diario griego Ethnos, que cita un informe del directivo del Fondo Poul Thomsen.
Según Ethnos, Thomsen señala que “preocupa el resultado” de esta operación, que debe condonar unos 100.000 millones de deuda griega, previsto en el plan para reducir la deuda del país elaborado por la zona euro a finales de octubre.
“Pero hay que subrayar que las decisiones del 26 de octubre (en la cumbre de Bruselas) constituyen una respuesta a los desafíos a los que se enfrenta Grecia y deben ser aplicadas a cualquier precio” prosigue el texto, según el diario.
“Las autoridades griegas y europeas deben hacer todos los esfuerzos posibles para lograr este objetivo”, insiste Thomsen, que representa al Fondo Monetario Internacional en el seno de la troika, la delegación tripartita, junto a la Comisión y al Banco Central Europeos, encargada de mantener a Grecia en el camino de la austeridad a cambio de ayuda financiera.
Este informe, según Ethnos, ha de ser analizado por el Consejo del Fondo Monetario Internacional (FMI), que debe desbloquear una nueva inyección de capital para Atenas, en el marco del crédito de 110.000 millones de euros concedido al país en mayo del 2010.
Aunque se negó a dar detalles sobre las negociaciones que realizan desde el lunes pasado con la Organización Financiera Internacional (IIF), el primer ministro griego, Lucas Papademos, subrayó el viernes que se trata de una “negociación compleja” en la que las partes tienen una visión diferente de la base legal de los acuerdos que se deben alcanzar para borrar la deuda.
Del éxito de la operación, cuya conclusión es esperada para enero del 2012 por Atenas mientras que el IIF no excluye que se pueda prolongar más allá, depende el presupuesto para 2012 que el Parlamento griego.
Monti convoca a los partidos para explicarles el motivo de su plan de ajuste
El primer ministro de Italia, Mario Monti, ha mantenido durante el fin de semana una serie de reuniones con los distintos representantes de los principales partidos políticos para explicarles las medidas que adoptará en el nuevo plan de ajuste, que ha llegado a la cifra de unos 25.000 millones de euros.
Monti, por su parte, expuso su plan de reformas económicas al llamado Tercer Polo, formado por los partidos Alianza para Italia (API), Unión de Demócratas y Cristianos (UDC) y Futuro y Libertad (FLI), para después hacerlo con el Pueblo de la Libertad (PDL) del ex primer ministro Silvio Berlusconi, y al Partido Demócrata (PD).
El presidente del Gobierno de Italia tiene previsto adoptar, entre otras medidas, un nuevo impuesto sobre los barcos y bienes de lujo, así como una tasa patrimonial sobre la segunda y tercera propiedad inmobiliaria, y la reintroducción del impuesto sobre bienes inmuebles a la primera vivienda.
Asimismo, Monti está dispuesto a cambiar la nueva modificación del sistema de pensionescon el aumento de 40 a incluso 43 el mínimo de años cotizados para poder percibir la pensión de “antigüedad” sin recurrir al sistema de cuotas, además de una subida del IVA. según lo han informado los medios.
Este nuevo paquete de reformas, conocido como “equidad-crecimiento-rigor” según Monti, está encaminado a “estimular el crecimiento y contener la enorme deuda pública” e incluirá reformas estructurales, para centrar el equilibrio fiscal para el 2013.
El Consejo de Ministros italianos aprueba el plan de ajuste de Monti
Luego de cerca de tres horas de Consejo de Ministros, el paquete anti-crisis de Mario Monti, que contempla recortes de 24.000 millones de euros, ha sido finalmente aprobado. Durante el día de hoy este plan se expondrá al Parlamento para su aprobación.
El jefe del Gobierno italiano Mario Monti prometió en el fin de semana ”poner bajo control estricto el déficit y la deuda” de Italia al presentar a la prensa nuevas medidas anticrisis de ajuste presupuestario.
“No debemos ser percibidos en Europa como un foco de crisis”, declaró Monti en una conferencia de prensa, al destacar ser partidario de “una Italia orgullosa de la cual la gente dejará de burlarse como lo hizo en el pasado”.
Las medidas que Monti detalló apuntan lograr el equilibrio presupuestario en 2013, objetivo que los planes de austeridad aprobados en julio y septiembre pasado ( del corriente año), por un monto de 60.000 millones de euros, no permitirían alcanzar, tanto más cuanto que existe un riesgo de recesión económica.
Las medidas previstas son “socialmente insoportables” y “un golpe muy duro para los jubilados”, denunció Susanna Camusso, secretaria general de CGIL, principal sindicato italiano.
El plan anticrisis de Monti de 24.000 millones de euros se propone proteger a Italia de la crisis de la deuda, adelantaron por su parte los medios de prensa italianos.
El plan de ajuste, prevé recortes en el gasto público, un aumento de los impuestos, en particular sobre la propiedad inmobiliaria, como así también una reforma de las jubilaciones, que los sindicatos rechazan.
Los bancos centrales nacionales europeos, que operan bajo el ala del Banco Central Europeo, podrían llegar prestar hasta 200.000 millones de euros al Fondo Monetario Internacional para que sean canalizados hacia los países que estén en problemas y de esta manera puedan luchar contra la crisis de deuda, según ha sido publicado según diferentes fuentes cercanas a las negociaciones en cuestión.
Durante una reunión del Eurogrupo del pasado 29 de noviembre, a la que atendió el presidente del Banco Central Europeo Mario Draghi, los ministros de Finanzas de la Eurozona dieron el visto bueno al plan, según las fuentes. La necesidad de una nueva herramienta para contener la crisis se ha hecho evidente una vez que se ha fracasado en la idea de aumentar el EFSF de 440.000 millones a 1 billón de euros.
Se trataba de esto la nueva propuesta que comenzaron a hablar a mediados de noviembre, donde la zona euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han discutido la idea de que el Banco Central Europeo (BCE) conceda préstamos al Fondo Monetario Internacional para dotar al organismo de suficientes recursos para que al mismo tiempo pueda financiar a los países de la región que lo necesiten.
El objetivo de este plan estaba basado en esquivar la prohibición que el Banco Central Europeo tiene para prestar dinero directamente a los estados miembros de la unión monetaria. De esta manera, la entidad podría financiar de forma indirecta a los países a través del organismo internacional.
Los funcionarios consultados explicaron que el Fondo Monetario Internacional podría utilizar el dinero del Banco Central Europeo para financiar diversas operaciones de rescate en la zona euro, como líneas de crédito, bien por su propia cuenta o en cooperación con el EFSF.
De esta manera se les permitirá a los bancos centrales nacionales dar fondos al Fondo Monetario Internacional para que lancen líneas de crédito para países como Italia y España, actualmente los dos más vulnerables en la Eurozona, segun diversas fuentes.
Este plan, asimismo, es la opción elegida para inyectar fondos a los países en problemas sin violar las normas europeas, que impiden a los bancos centrales financiar directamente a los gobiernos.
Mario Draghi dio a entender que el Banco Central Europeo podría incrementar su papel actual siempre y cuando los gobiernos den pasos hacia una mayor integración fiscal que asegure la viabilidad de las finanzas públicas a largo plazo.
En este sentido se ha manifestado recientemente la canciller Angela Merkel, que ha pedido modificaciones a los tratados de la Unión Europea para imponer sanciones automáticas a los países que vulneren los límites establecidos en el Pacto de Estabilidad.
Las diferentes fuentes especifican que la cantidad final que está sobre la mesa es de 100.000-200.000 millones. Estos préstamos, además, evitarían el posible conflicto de intereses entre los bancos centrales y los países a los que prestara, ya que también le impondrían los tipos de interés.
La existencia de este nuevo programa de préstamos vía FMI no sería un sustituto al incremento de las compras de bonos soberanos por parte del BCE que países como por ejemplo lo es España han demandado con fuerza.
Los principales objetivos de la reunión en Bruselas, fueron tanto el desembolso de la ayuda para Grecia, como reforzar la capacidad del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera.
En principio, el Eurogrupo quería multiplicar por cuatro o cinco veces, la capacidad de intervención del fondo hasta alcanzar el billón de euros. Aunque ante los problemas de financiación con los que se está encontrando el propio fondo y el escaso interés de los países emergentes en colaborar, la Comisión baraja una segunda fórmula que pasaría por habilitarlo para que pueda avalar parte de las nuevas emisiones de deuda de España e Italia.
Durante el último Eurogrupo, se puso como prerrequisito para el desbloqueo de los 8.000 millones de euros en ayudas a Grecia que los líderes de los principales partidos políticos se comprometieran por escrito con las reformas y las medidas de ajuste acordadas conel Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, todo esto a cambio del rescate.
La Comisión Europea y el Eurogrupo cuentan ya con el compromiso del primer ministro griego, Lukás Papadimos, y del líder del partido conservador Nueva Democracia, Antonis Samaras, pero aún están a la espera del ex primer ministro Yorgos Papandréu.
Según algunas fuentes Papandréu está elaborándola y la carta llegará muy pronto a Bruselas, a tiempo para que los ministros de Finanzas analicen el contenido de todos los compromisos y tomen una decisión sobre el sexto tramo, cuyo desembolso es indispensable para que Grecia pueda afrontar el pago en diciembre de pensiones y salarios en el sector público.
El contenido de la carta de Samaras, quien inicialmente se había negado a comprometerse por escrito, es el que podría suscitar algún que otro debate, dado que el líder conservador advierte en la misiva de la necesidad de alteraciones en los ajustes. No obstante, fuentes diplomáticas europeas creen que la ayuda será desbloqueada mañana, porque el compromiso exigido era apoyar los objetivos de las medidas.
Siguiendo de cerca a Italia
Los ministros estudiarán el primer informe de la misión de supervisión de la Comisión Europea en Italia. Precisamente la presión de los mercados sobre Italia, que afecta también a las primas de riesgo y los rendimientos de los bonos de España y arrastra cada vez a más países, como Bélgica, Francia o Austria, hace cada vez más urgente que el Eurogrupo pueda dar líneas de crédito preventivas, financiar la recapitalización de la banca e intervenir en los mercados de deuda primario y secundario.
Los ministros también trabajan en la creación de uno o varios instrumentos de coinversión con el que la eurozona pretende atraer inversiones privadas y públicas, de fondos soberanos de países emergentes, por ejemplo, aunque éstos han mostrado escaso interés. Esos instrumentos invertirían en bonos del mercado primario o secundario de países con problemas para facilitarles financiación.
La eurozona pretendía elevar su capacidad a un billón de euros, pero el máximo responsable de la entidad, Klaus Regling, ha admitido que será difícil alcanzar esta cifra por el empeoramiento de la crisis y el escaso interés inversor.
El diario alemán “Der Spiegel” afirmó que el fondo solo contará con entre 500.000 y 750.000 millones de euros, lo que supondría duplicar o triplicar su capacidad y echaría por tierra las esperanzas de que fuese uno de los resortes más potentes para atajar la crisis de la deuda.
El euro fue diseñado para unir a las naciones europeas para el comercio y con fines políticos. Nació en medio de la agitación política y económica como Alemania se dirigió hacia la reunificación - luego de la caída del Muro de Berlín en 1989 – y el comunismo se desintegró en el este de Europa.
El Tratado de la Unión Europea, más bien conocido como el Tratado de Maastricht, firmado en la ciudad holandesa de Maastricht el 7 de febrero de 1992, antes de entrar en vigor en 1993.
Miembros de la Eurozona, encabezados por Alemania, se ven obligados a rescatar a las economías más débiles en una crisis financiera que amenaza a toda la existencia del bloque.
El euro fue creado en medio de economías sumamente dispares, por lo cual ha sido siempre una tarea difícil el hecho de crear una moneda única.
La política monetaria del bloque iba a ser controlado por el Banco Central Europeo, que tenía un mandato de los tipos de interés y control de la inflación alrededor del 2% o menos. Sin embargo, cada país debería mantener su propia política fiscal, los presupuestos y los bancos y emitir sus propios bonos – con precios que varían en función de los inversionistas los riesgos asociados con cada país.
La situación del euro hoy
La Comisión Europea pronostica que España no cumplirá el objetivo de déficit impuesto por Bruselas.
Los analistas daban por hecho que esto iba a suceder y el impacto de la noticia queda reducido ante la expectativa de un inminente cambio de Gobierno tras el 20 de noviembre del corriente año.
En otro plano, España seguramente se vería sometida a una presión como la que ha forzado un cambio de Gobierno en Grecia y finalmente también en Italia.
En medio de esta situación se suceden todo tipo de rumores sobre la expulsión de algunos miembros del euro, o sobre el euro a dos velocidades. La canciller alemana desmiente que tal cosa esté en sus planes, pero lo que es evidente es que la crisis ha puesto todo el peso del Gobierno de la Unión en manos de un pequeño directorio liderado por Merkel, y que ese directorio exige reformas inmediatas.
Son reformas comprensibles, que tratan de asegurar la viabilidad del euro frente a Gobiernos irresponsables cuyas políticas amenazan a los demás socios.
Sin embargo, la actual gestión de la crisis amenaza con provocar una desafección generalizada hacia el proyecto europeo.
¿Qué pasará con el euro?
Estos meses recientes se han puesto al descubierto muchas carencias en Europa, y eso podría ofrecer una buena ocasión para repensar la Unión Europea, que debe ser mucho más que una moneda única.
Por la vía actual existe el riesgo de salvar a corto plazo el euro, pero a costa de terminar con el sueño europeo. La solución de esta crisis puede tirar por la borda los sueños de cada uno de los estados de la Unión Europea. ¿Podrán los países europeos continuar con el euro y por ende con su sueño? ¿Podrán dichos países darle una salida a este dilema?
La canciller alemana, Angela Merkel, ha afirmado que nunca habrá una ruptura de la Eurozona.
Algunos bancos ya parecen no estar tan seguros, sino todo lo opuesto. En especial después de que esta semana la crisis de las deudas soberanas amenazó con llegar también a Alemania, cuando los inversores comenzaron a cuestionar la solidez de ese país como pilar fundamental de la estabilidad europea.
Mientras los líderes europeos aún dicen que no hay necesidad de diseñar un Plan B, algunos de los principales bancos del mundo y sus supervisores están haciendo exactamente eso. “No podemos, ni vamos a ser indulgentes en este sentido”, dijo Andrew Bailey, regulador de la Autoridad de Servicios Financieros de Gran Bretaña. “No debemos ignorar la perspectiva de una salida desordenada de la eurozona de algunos de sus miembros”, advirtió.
Recientemente, algunos bancos como Merrill Lynch, Barclays Capital y Nomura emitieron una lluvia de informes que analizan la probabilidad de una ruptura de la eurozona. “La crisis de deuda entró en una fase mucho más peligrosa”, escribieron analistas de Nomura. A menos que el Banco Central Europeo (BCE) dé un paso al frente para hacer lo que los políticos no logran, “a estas alturas, una ruptura del euro dejó de ser posible para ser probable”, señaló el banco.
Las principales instituciones financieras británicas, como el Royal Bank of Scotland, ya tienen sus planes de contingencia para el caso de que lo inimaginable se haga realidad.
Funcionarios de organismos reguladores de Estados Unidos presionan a bancos norteamericanos, como el Citigroup, para que reduzcan su exposición a la eurozona.
Pero las instituciones de los países grandes de la eurozona que se contagiaron de la crisis no parecen compartir la misma preocupación.
Los bancos de Italia y Francia no están elaborando planes de contingencia, por la sencilla razón, dicen los banqueros, de que concluyeron que la ruptura de la eurozona es imposible.
Aunque bancos como BNP Paribas, Société Générale, UniCredit se deshicieron demillones de euros en bonos europeos, la idea es que no hay motivos para hacer más que eso. “Mientras que en Washington prevalece la idea de que Europa puede quebrarse, aquí creemos que Europa debe seguir siendo como es -dijo un banquero francés-. Nadie cree que haya necesidad de un plan B.”
La semana pasada, los líderes europeos aseguraron estar más comprometidos que nunca con la supervivencia del euro, en especial con las elecciones presidenciales en Francia en el 2012 y Alemania en el 2013 . Merkel dijo estar dispuesta a redoblar sus esfuerzos para empujar a la Unión Europea (UE) hacia una mayor integración política y fiscal.
Esa tarea parece ser un poco más fácil ahora que la crisis se cargó a los líderes de los países más afectados por la crisis, como Italia y España. Pero sigue siendo una lucha y la semana pasada Merkel continuó con su oposición a la emisión de eurobonos con respaldo de la eurozona.
El euro, creado hace más de una década, abrió paso a años de prosperidad para sus miembros, en especial para Alemania, mientras las tasas de interés descendían y el dinero abundaba sobre la región. Hasta que hace tres años la quiebra de Lehman sembró el caos en los mercados de crédito globales. Y la crisis financiera revivió cuando Grecia quedó al borde del default.
La creación de la eurozona implicó una serie de contratos y de activos entre países, pero ninguno que previera la posibilidad de que un miembro abandonara el euro.
Merrill Lynch fue el último en emitir un informe que analiza lo que sucedería si tuviesen que volver a sus antiguas monedas. Si España, Italia, Portugal y Francia debiesen hoy reimprimir sus viejas monedas, seguramente se depreciarían frente al dólar y quedaría al descubierto la debilidad de sus economías.
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