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El euro: ¿despedida de un sueño?

Nacimiento del euro

El euro fue diseñado para unir a las naciones europeas para el comercio y con fines políticos. Nació en medio de la agitación política y económica como Alemania se dirigió hacia la reunificación – luego de la caída del Muro de Berlín en 1989 – y el comunismo se desintegró en el este de Europa. 

 El Tratado de la Unión Europea, más bien conocido como el Tratado de Maastricht, firmado en la ciudad holandesa de Maastricht el 7 de febrero de 1992, antes de entrar en vigor en 1993.

 Miembros de la Eurozona, encabezados por Alemania, se ven obligados a rescatar a las economías más débiles en una crisis financiera que amenaza a toda la existencia del bloque.

El euro fue creado en medio de economías sumamente dispares, por lo cual ha sido siempre una tarea difícil el hecho de crear una moneda única. 

La política monetaria del bloque iba a ser controlado por el Banco Central Europeo, que tenía un mandato de los tipos de interés y control de la inflación alrededor del 2% o menos. Sin embargo, cada país debería mantener su propia política fiscal, los presupuestos y los bancos y emitir sus propios bonos – con precios que varían en función de los inversionistas los riesgos asociados con cada país.

La situación del euro hoy

La Comisión Europea pronostica que España no cumplirá el objetivo de déficit impuesto por Bruselas.

 Los analistas daban por hecho que esto iba a suceder y el impacto de la noticia queda reducido ante la expectativa de un inminente cambio de Gobierno tras el 20 de noviembre del corriente año. 

 En otro plano, España seguramente se vería sometida a una presión como la que ha forzado un cambio de Gobierno en Grecia y finalmente también en Italia.

En medio de esta situación se suceden todo tipo de rumores sobre la expulsión de algunos miembros del euro, o sobre el euro a dos velocidades. La canciller alemana desmiente que tal cosa esté en sus planes, pero lo que es evidente es que la crisis ha puesto todo el peso del Gobierno de la Unión en manos de un pequeño directorio liderado por Merkel, y que ese directorio exige reformas inmediatas.

Son reformas comprensibles, que tratan de asegurar la viabilidad del euro frente a Gobiernos irresponsables cuyas políticas amenazan a los demás socios.

Sin embargo, la actual gestión de la crisis amenaza con provocar una desafección generalizada hacia el proyecto europeo.

¿Qué pasará con el euro?

 Estos meses recientes se han puesto al descubierto muchas carencias en Europa, y eso podría ofrecer una buena ocasión para repensar la Unión Europea, que debe ser mucho más que una moneda única.

Por la vía actual existe el riesgo de salvar a corto plazo el euro, pero a costa de terminar con el sueño europeo. La solución de esta crisis puede tirar por la borda los sueños de cada uno de los estados de la Unión Europea. ¿Podrán los países europeos continuar con el euro y por ende con su sueño? ¿Podrán dichos países darle una salida a este dilema?

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