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Más estudios, mejor vida en los países de la OECD

Sin duda uno de loas grandes avances que hemos sufrido durante los últimos años, es la democratización de la educación. Es decir, la mayoría de la población puede estudiar, y no hay diferencias entre unos y otros. La posibilidad de estudiar se ha convertido en un fenómeno de masas durante los últimos años, sobre todo en países de la OECD. Hoy en día, casi el doble de los adultos jóvenes (25-34 años) tienen educación terciaria en comparación con sus padres hace 30 años (55-64 años).

Los individuos de todo el mundo reconocen los estudios como una herramienta fundamental para impulsar el crecimiento económico, así como el futuro nivel de vida de todos los ciudadanos. Aunque no todo son estudios superiores, ya que un título de enseñanza superior no supone competencias de alto nivel, los adultos con educación terciaria son de media más hábiles que los de alto nivel, hablando en términos de ingresos.

previsión empleo

 

Los adultos con estudios superiores ganan un 75% más en comparación con los trabajadores con educación secundaria o bachillerato, sin diferenciar entre hombre y mujeres.

diferencias estudios

La educación superior es la medida principal contra el desempleo, con una tasa de empleo que difiere en 28 puntos entre unos y otros. Graduados terciarios también tienen más probabilidades de ser empleados a tiempo completo, concretamente un 74%. Pero no todo son los ingresos, ya que hay otros muchos factores que influyen en el nivel de calidad de vida.

Según una encuesta de la OCDE, las personas que han completado la educación superior no sólo obtienen mejores perspectivas de empleo y mayores ingresos, a esto hay que añadir mejor salud, mayores niveles de eficacia política y confianza en los demás, y mayor participación en actividades de voluntariado. Todo esto es clave para la felicidad y el bienestar.

nivel de vida

Datos de la OCDE muestran que en todos los países con datos disponibles, un joven con al menos un padre con educación terciaria tiene 4,5 veces más probabilidad de participar en la educación terciaria que el de uno cuyos padres tienen solo educación secundaria. Los famosos estudios PISA han demostrado que estos estudiantes tienden a lograr un rendimiento inferior al nivel de la escuela y pueden estar menos preparados para los estudios de educación superior.

Uno de los principales inconvenientes a la hora de optar a una educación superior es el dinero, a pesar de las ayudas o subvenciones que ofrecen los países. A pesar de los últimos años de crisis, los beneficios de los estudios siguen siendo notables. Por eso la subida de tasas, y la posibilidad de que muchos estudiantes no puedan seguir sus estudios es un error, pues el estudio supone una herramienta básica para el crecimiento económico de un país. A largo plazo supondrá un aumento del nivel de vida, prosperidad económica, y un entorno mejor.

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