Positivismo para España

España ha recibido en el dia de hoy, el respaldo de la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional a sus reformas financieras encaminadas a sanear la banca, tres meses después de la firma del memorando de entendimiento con las condiciones para recibir una ayuda de hasta 100.000 millones.

Si bien por parte de el documento, el cual fue suscrito el pasado 20 de julio por los ministros de Finanzas de la Eurozona, fijaba los términos para que España pudiera obtener la asistencia para recapitalizar su sistema financiero, que había solicitado formalmente el 25 de junio.

Parte de ese apoyo podía haber llegado de forma inminente porque desde finales de julio, el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera previó 30.000 millones para permitir desembolsos rápidos en casos de necesidad urgente.
Sin embargo, ya que hasta ahora no ha sido necesario recurrir a esta facilidad de urgencia, el calendario de los desembolsos del programa está vinculado a la aprobación de los planes de las entidades bancarias que requieran ayudas.

En cuanto algunas de las previsiones del Ejecutivo español siguen siendo que bastará con 40.000 millones para sanear la banca, aunque de forma preventiva el Gobierno ha habilitado el uso de hasta 60.000 millones.

A cambio de la ayuda europea, España debe cumplir 32 condiciones, principalmente para la banca, pero también tendrá que someterse «en paralelo» a una vigilancia estrecha y regular de los compromisos macroeconómicos en materia de déficit y desequilibrios.

Entre otras cosas, España está obligada a efectuar una profunda reestructuración del sector bancario, reforzar el papel del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y del fondo de garantía de depósitos y transferir competencias del Ministerio de Economía al Banco de España

Lo que se busca es, EVITAR FUSIONES

En un informe aparte, el FMI estima que «se han logrado avances importantes en la reforma del sector financiero» y destaca que «se han cumplido todos los plazos establecidos en el memorando de entendimiento, acordado entre las autoridades españolas y europeas», aunque reclama que se acelere el proceso.

«Los déficits de capital deben cubrirse rápidamente, las recién creadas herramientas para el reparto de la carga deben aplicarse y los bancos no viables deben liquidarse rápidamente», recomienda el Fondo. «Deben evitarse nuevas fusiones que no creen valor de forma clara», añade.

La institución presidida por Christine Lagarde cree que se necesitarán «grandes esfuerzos» para lograr que el banco malo esté operativo en los plazos previstos. «Será importante garantizar una estructura de incentivos adecuada, especialmente para la independencia de la gestión de la sociedad de gestión de activos y la gestión eficaz de los activos transferidos».

Sin embargo, Bruselas y el BCE aseguran que ya han llegado a un acuerdo con las autoridades españolas «sobre aspectos importantes del diseño y funcionamiento» del banco malo, «incluida su dimensión global y gobernanza». Ello permitirá que el banco malo, «piedra angular del programa», esté operativo a partir del 1 de diciembre, resalta el comunicado conjunto.

Además tengamos en cuenta que los inspectores europeos examinaron también los «avances» en la aplicación de las condiciones exigidas por la UE al conjunto del sistema financiero, «incluida la mejora de los registros de crédito, el aumento de la transparencia de los bancos, el desarrollo ulterior de la intermediación financiera no bancaria y el fortalecimiento de la gobernanza de las antiguas cajas de ahorros».

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