Razones para no sacar nuestro dinero de los bancos españoles
La tendencia que se ha venido dando en los últimos meses de sacar el dinero de los bancos españoles, tanto de inversionistas extranjeros como nacionales, contando incluso con la recomendación de personajes como Martin Varsavsky, en vez de ayudarnos podrÃa afectarnos aún más.
Comencemos recordando que en marzo de este año se llegó al máximo de retiros, tan solo comparable con los hechos en 1990, enviando la mayorÃa de ese dinero a bancos alemanes.
La razón de esta retirada se encuentra en la desconfianza en el sistema bancario, principalmente Bankia, banco que ha sido duramente atacado por la falta de confianza que tiene la población y los inversionistas sobre su real utilidad como salvación, debido a la cantidad de financiación que requiere.
A esto se suman las comisiones que Bankia cobra, sobretodo la correspondiente al saldo medio trimestral mÃnimo el cual es de 2,000 euros, con una comisión de 2 euros por mes en caso de mantener el saldo mÃnimo.
Recordemos que la gran mayorÃa de la población no mantiene ese mÃnimo, por lo cual prefieren cerrar sus cuentas y abrir una en otros bancos. Otra razón por la que muchos cerraron sus cuentas fue el llamado realizado por el movimiento 15-M.
En el caso de los que sacan su dinero de Bankia para transferirlo a otro banco del territorio español, no existe tanto problema ya que solo están manifestando su inconformidad con ese nuevo modelo bancario de la forma en la que saben serán escuchados.
El problema principal radica en el capital que es sacado de España y enviado principalmente a Alemania , junto con el de otros paÃses en riesgo. Y es que aquà se corren dos riesgos.
El primer riesgo lo enfrenta la economÃa del paÃs, ya que toda nación requiere capital interno en circulación para funcionar correctamente. Este capital proviene directamente de los bancos, cuya función principal es administrar que sus clientes han guardado con ellos.
Pero cuando ese dinero es sacado masivamente, los bancos se ven obligados a requerir pagos a sus deudores, quienes tampoco tendrán los medios para pagar y al sentirse presionados generarán una crisis social, justo como la que vemos hoy en dÃa.
Cuando los bancos se dan cuenta de la imposibilidad de cobro, comienzan a solicitar préstamos y rescates bancarios a otros paÃses, en este caso Alemania. Estos paÃses tienen la opción de no prestar o de prestar con las condiciones que crean más convenientes.
Lo cual nos lleva al segundo riesgo, y es que al recibir Alemania todo el capital también adquiere todo el poder y responsabilidad sobre ese dinero. Esa responsabilidad llevará al paÃs a imponer las condiciones que crea convenientes para otorgar los préstamos, es decir, el dinero que originalmente era de España (o del paÃs que corresponda) irá a dar a Alemania, este se lo regresará a España con intereses, que poco a poco España ya no podrá pagar.
Esto dará origen a un circulo vicioso, hasta que el paÃs no pueda pagar, por lo que Alemania tendrá que decidir entre financiar con su dinero o dejar de prestar. En cualquiera de los dos casos Alemania terminará sufriendo un crack económico.
El mejor ejemplo de esta situación, lo encontramos en la crisis de 1907 en Estados Unidos, donde el público comenzó a sacar su dinero de los bancos dando origen a la crisis, misma que se solucionó cuando el dinero comenzó a fluir nuevamente gracias a las acciones llevadas a cabo por J.P. Morgan.
Como hemos visto la mejor opción que tenemos los ciudadanos para detener esta crisis es comenzar a gastar el dinero que tenemos, generando asà un flujo de capital en vez de sacarlo y enviarlo a otro paÃs. Mientras que los paÃses de la Unión Europea establecen las reglas necesarias para garantizar el correcto funcionamiento del Banco Central Europeo.







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